Sector centro y primera terraza de la comuna de Puerto Montt

Este sector puede dividirse en tres secciones. Por un lado el sector histórico, en torno a calle Varas y a la plaza de Armas que no ha sufrido tanto por desastres naturales y que tiene su origen en su fisonomía actual en un relleno histórico con los materiales que venían de los cerros circundantes y que se emplazaron en una terraza que topográficamente es inferior a lo que hoy se aprecia: ‘es probable que la unidad consista en gran parte de limo mal consolidado, arena, grava y material húmico’ (Dobrovolny y otros, 1960).

La segunda sección corresponde a la Población Modelo, Población Municipal y Santa Teresa, emplazadas al norte de la terraza y colindantes con el cerro de Chin Chin al que se pudo acceder con la construcción de una calle por parte de la familia Stange. Este es el sector más crítico desde el punto de vista de los desastres naturales.

La tercera sección corresponde a lo que se ha ido rellenando en la costanera. Se trató de un trabajo de largo aliento que comenzó con la construcción de la estación de FFCC por parte del ingeniero Rosselot en 1910 y que se expandió con fuerza durante el primer gobierno del General Carlos Ibáñez del Campo (1927-1931) y que consistió en la construcción de tablestacados (muro de contención de fierro) y que permitió crear la actual avenida Diego Portales la que fue reforzadas con rocas en los años ’60 y ’70.

a) Para la primera sección no se encontraron recuerdos de grandes desastres naturales pero si potenciales. Sin embargo, este sector céntrico por su carga de simbolismo apareció como el más relevante al momento de la tragedia de 1960 como lo expresaba una nota de El Llanquihue: “…Los edificios modernos en general resistieron, salvo por ejemplo, el Hospital de Puerto Montt, que quedó en malas condiciones, el nuevo y hermoso Seminario, que quedó absolutamente inhabitable, ambos levantados en cerros firmes. El nuevo Hotel Pérez Rosales que se iba a inaugurar en terreno de relleno junto al mar, sufrió graves agrietamientos. No sufrieron en cambio nada, entre otros, los nuevos edificios de la Intendencia y Servicios Públicos, el Liceo de Hombres, el nuevo colegio de la Inmaculada Concepción, Banco del Estado, la Catedral y el edificio episcopal. Parcialmente sufrieron daños el colegio e iglesia de los Jesuitas, el Municipio, los teatros y los nuevos edificios de Carabineros y del Banco Central. Están destruida la estación y el muelle, así como todos los malecones…” (6 de junio de 1960) . Uno de los potenciales riesgos tiene que ver con la forma y los materiales con que se construye pues en este sector, con el terremoto de 1960, hubo notorias diferencias entre las casas y edificios pues algunos resistieron notablemente bien el fuerte movimiento pero otros no. Pierre Saint Amand (1961) indica que “…las casas de madera aserrada resistieron admirablemente bien, excepto cuando se omitieron las vigas diagonales o estas eran inadecuadas y cuando la madera estaba podrida. A menudo los pesados pisos superiores hicieron que el piso inferior se curvara a un lado o a otro. Muchos edificios fueron afectados por la existencia de pesadas paredes corta fuego de concreto sin reforzar, colocadas entre dos estructuras adyacentes…” Coincidente con esa visión técnica, el testimonio de Jorge Brahm Yurasceck (nacido en 1920), Intendente de la Provincia al momento del terremoto, es claro: “…todas las casas que se construyeron de madera y que para mejorarlas les ponían un frente de cemento, esas casas quedaron paraditas pero cuando se derrumban se cae todo el cascaron a la calle pero como era domingo había poca gente en las calles así que no murió mucha, en esa época la gran mayoría de las casas del centro estaban construidas de esa manera…” El testimonio fotográfico de la tragedia del terremoto en el centro de Puerto Montt también demuestra lo anterior pues se aprecian numerosas casas y edificios que no se derrumbaron por completo sino que toda su estructura externa fue la que se cayó (por ejemplo el Banco del Estado en donde está hoy el Diego Rivera o la casa Milena en Pedro Montt con Varas). Como remata Pierre Saint Amand (1961): “…estas casas son atractivas, pero extremadamente vulnerables a los terremotos. La estructura interior más flexible se mueve libremente, golpeando contra la estructura más rígida, la que entonces se viene más abajo. Muchas de estas casas se derrumbaron en manzanas en que ni una sola estructura de otra clase mostró ningún daño…” y es importante destacar que aún sigue construyéndose de esa manera en nuestra zona.

La otra amenaza potencial tiene que ver con los numerosos cursos de agua subterráneos que recorren este sector y que es posible apreciarlos en los primeros planos de Puerto Montt y que aún hoy lo hacen como lo atestiguan los pozos utilizados por los bomberos hasta hace poco. Se trata, por una parte, de un rio que desciende desde lo que hoy es calle Ejército y que antiguamente era la otra vía de comunicación que tenía la ciudad hacia el lago Llanquihue. Este rio es también alimentado por un curso de agua que proviene del sector de calle Regimiento, Población Lintz, cuando Ludwig Lintz inició esa población “…se originó en calle Bilbao entre Buin y Los Leones, allí corría un riacho que lo hizo mi padre cuando loteó la población, iba en la vereda y ahí se aprovechó de construir otro pozo para los bomberos” Tótila Lintz (nacido en 1923). El recorrido que hacía este rio era el siguiente según Jorge Brahm: “…otro terreno muy malo es el de la subida a Ejército, en esos años, hace tiempo, todas las aguas bajaban por una quebrada en un costado, era un riachuelo, cerca de donde estaba el antiguo terminal de buses (de Varmontt), se unía a otro río que venía por calle Regimiento y se unían donde está la prefectura y la CUT, seguían avanzando hasta donde está Guillermo Gallardo y ahí se conectaba con una agua que venía de Modelo, era abierto casi todo lo que era ocupado por los bomberos para ponerles unas tapas y usarlos como pozos para los incendios, luego ese rio se metía por debajo de la iglesia de los jesuitas y pasaba por debajo de la Casa Brahm pasaba por la casa de los Outdrige (actual Dimarsa), por la compañía eléctrica y desaguaba en la propiedad de mi abuelo, debajo de la Iglesia Luterana en donde yo vivía antes, ese pozo tiene que haber sido mal construido pues llegaba una parte en donde estaban antes las rampas (cerca de calle Ancud), era un rio bien caudaloso en invierno pero en verano bajaba algo…”

Los pozos más importantes que tenían los bomberos y que aprovechaban los numerosos cursos de agua del centro eran los siguientes, según Tótila Lintz quien fue Superintendente del Cuerpo de Bomberos de Puerto Montt: “…en la vereda del San Javier, abajo, hay un canal por todo Guillermo Gallardo de un metro, teníamos unas compuertas antes para tener agua en verano…había otro río subterráneo que venía del este y que pasaba frente a la cervecería Stange donde hoy está el mal del centro el que de ahí sigue y sale al mar más abajo…detrás del Arriarán Barros en donde estaba antes, Benavente con O’Higgins, había un enorme pozo de 4 metros con tapas de cemento y que tenía una cañería de tres pulgadas de bomberos, el otro pozo estaba en Weitzler en Baquedano entre Urmeneta con Benavente también hay un pozo, el otro pozo estaba en Urmeneta esquina San Felipe, frente a la casa del Dr. Arteaga, estos pozos fueron construidos más o menos el año 30, los reparaba Sendos… En Cayenel (actual Varas pero entre Dimarsa y Pérez Rosales) teníamos un pozo en la calle Ancud que era alimentado por las aguas lluvia. En Angelmó también. En Luis Ross también hicimos un pozo que se alimentaba de lo que sobraba del agua potable…”

El sector de la calle Copiapó también se presenta como potencialmente riesgoso ya que en los primeros años de la colonización germano-chilota de Puerto Montt esa calle prácticamente no existía pues su actual emplazamiento era ocupado por un riachuelo y todos los sectores colindantes eran hualves. “Antes los botes llegaban hasta la Prefectura (en la subida de calle Ejército), allí había un cauce del rio y subían los botes, allí estaba la familia Ditzel, pasaba por la CUT (su antigua sede) por la quebrada y con el tiempo los alemanes rellenaron y rellenaron, ese sitio no tenía venta porque todos sabían que era puro hualve y que se rellenaba con lo que había, cuando se construyó la prefectura la hizo una empresa alemana, 19 metros tuvieron que perforar para colocar los pilotes, uno tras otros, costó mucho…” (Tótila Lintz).

Por último, otro riesgo potencial tiene que ver con las supuestas ‘micro fallas’ detectadas en los estudios internacionales pero de los cuáles no contamos con copias en la ciudad. Juan Leonhardt Catalán (nacido en 1934), quien asumió Director de Obras Municipales después del terremoto de 1960 y fue el impulsor del Plano regulador de 1961, encabezó la comisión que marcaba las casas que debían derrumbarse y acompañó a muchas expediciones de científicos internacionales, destacando la labor de uno de ellos en particular quien estuvo varias semanas en Puerto Montt: “me hice muy amigo del geólogo español Juan Benítez Girón…cuando quisieron hacer la prefectura de carabineros en la subida de Ejército, él dijo que hay una falla que viene de arriba, desde Los Leones y eran 17 metros de profundidad, se hicieron pilotes unos sobre otros con martinete…esa micro fala llega a la altura del Mall por Copiapó, el tercero está donde está el pueblito de Melipulli, por donde está hoy el IST, esa es tremenda, pasa los 20 metros y ahí se construyó el edificio de Empremar que costó mucho hacerlo, todas esas son micro fallas según Benítez Girón…”

b) Para la segunda sección hay múltiples testimonios y documentación sobre numerosos desastres naturales, que desde el punto vista de las muertes ocasionadas, correspondería al sector de mayor vulnerabilidad para todo Puerto Montt.

Antes del terremoto de 1960 ya habían ocurrido numerosos deslizamientos de tierra provocados por lo húmedo del sector y por la falta de vegetación que permitía compactar las laderas de los cerros. Bernardo Stange Gallardo (nacido en 1942), hijo de Carlos Stange Klein (1885-1958) cuando era joven fue testigo de uno de los más importantes que hubo en el sector de Santa Teresa donde tenían su padre la barraca desde 1910 así como sus viviendas los empleados y ellos mismos. En 1958 un movimiento de tierra sepultó la casa y a uno de sus trabajadores, fue tanta la impresión que produjo ese desastre que murió el Sr. Reinaldo Wistuba (padre del pintor Hardy) de un ataque al corazón.

De acuerdo a los estudios geológicos posteriores al terremoto de 1960, hay coincidencia en identificar a la población Modelo y sus cercanías como la más peligrosa. “Los depósitos de corrientes de barro, flujos de escombros y deslizamientos de tierra están confinados principalmente a la parte norte de la ciudad tal como al norte de Barros Arana y al oeste de San Ignacio, donde las pendientes son las más fuertes…” (Dobrovolny y otros, 1960). Incluso, existe el riesgo no solo para este sector sino que es probable que si hubiera un desastre mayor se afectaría directamente el centro de la ciudad como quedó demostrado en esos días: “la erosión de estos materiales resultó en su redepositación como aluvio a lo largo de la parte central al sur de la ciudad” (Dobrovolny y otros, 1960).

También hubo otro deslizamiento de tierra pero de menores proporciones en otro sector de Modelo: “…se produjo en el extremo oeste de la calle Malaquías Concha, sobre una pendiente fuerte. Este deslizamiento es similar en muchos aspectos al segundo deslizamiento descrito y envuelve materiales deslizados similares. Sin embargo, es considerablemente más pequeño en extensión y los daños fueron menores ya que la mayor parte del material se movió calle abajo” (Dobrovolny y otros, 1960).

Federico Rubilar (nacido en 1930), quien era bombero de la 3a Compañía y vivía en cale San Ignacio nos cuenta: “vi un carro que salía de la 4a y me subí atrás y partimos para la Modelo, pero todo el rato teníamos choques ya que se había partido el cemento por todos lados…fui a ver a mi familia y el cerro se estaba viniendo abajo, le corté los cables de los postes con un hacha porque se venía arrastrando con todo, con casas y postes de la luz y sentí una gritería…veo gritar una mujer que vienes siendo arrastrada con todo el material, era pura arena ese cerro, era muy blando…las tiró dos cuadras hacia abajo, eran tres familias pero con hartos hijos, alcancé a salvar a esa mujer apenas…Hubo un gran desprendimiento desde el relleno que hicieron para construir la panamericana un poco antes, todo eso cayó…”. En Población Modelo es donde más muertes hubo aunque no está claro el número, según Jorge Brahm: “en Puerto Montt tuvimos entre 80 y 100 muertos y estos se dieron especialmente en el sector de Modelo que es uno de los más peligrosos por su geología…” (El Llanquihue, 22 de mayo de 1994). Como lo demuestran las fotografías de la época, los vecinos debieron construir fosas comunes para enterrar a sus vecinos, especialmente niños, como los de la familia de Ramón Andrade quien perdió a su madre y sus 7 hermanos. Los constantes sismos posteriores y la amenaza vigente llevó a que una buena parte de los habitantes del sector sean trasladados: “logramos trasladar a 2.500 personas de esa población a la 18 de septiembre que todavía no se inauguraba, tuve que hablar con la CORVI… no fue necesario evacuar un informe para saber que no se podía habitar ahí…” (Jorge Brahm). Según Tótila Lintz “…después del terremoto participé de una comisión que declaró inhabitable Modelo pero todo se olvida…”

Otro aspecto que hace riesgoso el sector señalado está relacionado con los flujos de agua que vienen de manera subterránea de Chin Chin ya que ahí obtiene en parte la ciudad el agua potable gracias a instalaciones construidas por la Compañía de Aguas y que se mantienen hasta hoy. De acuerdo a los testimonios recogidos, esas aguas tendrían su origen en el lago Llanquihue aunque la única hipótesis científica que avalaría esa tesis muy extendida es la de Pierre Saint Amand (1961) quien en la figura 6b de su libro señala que habría una falla que se orienta en línea recta entre el lago y Puerto Montt. Según Jorge Brahm: “…de ahí salía el agua potable que tomábamos todos los días, por la filtración del lago Llanquihue se produce por debajo de la entrada de Puerto Montt, la parte buena de Modelo la alcanzaron a vender pero toda la otra parte se la tomaron…”

Tótila Lintz se percató de un fenómeno inusual en ese tiempo: “Cuando ocurrió lo del terremoto yo era teniente 1° de la 2a Compañía de Bomberos y me llamó la atención que los ríos aumentaron su caudal considerablemente en Puerto Montt a pesar de que en esas semanas no estaba lloviendo, yo creo que las aguas del Lago Llanquihue, por estar a más altura, se están filtrando suavemente para acá, me refiero a los canales que hay al fondo de Guillermo Gallardo que tienen un metro de ancho por medio de alto, Luis Ross, cerca de la laguna Schwerter (hoy desecada). Esa agua llega al centro…en la vereda del San Javier, abajo, hay un canal por todo Guillermo Gallardo de un metro, teníamos unas compuertas antes para tener agua en verano…”.

De acuerdo al testimonio de Bernardo Stange, él estaba en la calle Santa Teresa cuando se rompió la estructura y la casa construida por la Compañía de Aguas: ‘vi salir un enorme río por los tubos la que incluso arrastró a una persona que desapareció, arrastró varias casas y casi bota la nuestra que se mantuvo solo por un cable’. Fue en este sector en donde las autoridades primero concentraron su trabajo ya que había un riesgo permanente. El diario El Llanquihue señalaba al respecto: “Los habitantes de viviendas situadas en las laderas de los cerros, especialmente en Población Modelo Alto, Santa Teresa, Municipal, están amenazados de serios derrumbes como ha acontecido en anteriores oportunidades”, el Regimiento Sangra y los obreros municipales se impusieron construir un ducto de madera que canalizara las aguas provisoriamente: “ENCAUZAMIENTO DE LAS AGUAS EN POBLACIÓN MODELO SE EJECUTA. Intensa labor está ejecutando personal municipal y obras sanitarias. Personal de la Dirección de Obras Municipales, de acuerdo con la colaboración e instrucción del Ingeniero de Obras Sanitarias, trabaja activamente en el encausamiento de las aguas en el sector alto de Población Modelo a fin de evitar anegamientos e inundaciones en el plano de la ciudad, especialmente en las calles Guillermo Gallardo, Rancagua y otras. El peligro de estas inundaciones es mayor si se considera que el escurrimiento de arenas y sedimentos puede obstruir totalmente los tubos de desagüe produciendo el rebalse de las aguas con graves consecuencias. La Ilustre Municipalidad consideró de primordial importancia este aspecto del problema urbano y ha puesto especial empeño en evitar a la ciudad nuevos y graves trastornos” (31 de mayo de 1960)

c) En la tercera sección de la primera terraza, que es la que se ha rellenado desde comienzos del siglo XX como se señaló, hubo también graves daños, especialmente notorias fracturas en el suelo producto de los desplazamientos de los tablestacados. “…Antes el tablestacado lo hacían en un solo lado amarrado por un cable y eso se cayó pero después lo hicieron con tablestacado en los dos lados lo que puede moverse pero no caerse” Tótila Lintz.

El único sector que resistió bien en esta sección fue la muralla de cemento y tablestacado construido por Pedro Rosselot para la estación de FFCC aunque el edificio que la albergaba se derrumbó por completo probablemente porque ya era muy antiguo. Como era un sector que no tenía tantas viviendas sino que más bien era utilizado como vía de comunicación y de almacenaje (bodegas para el sector más cercano a Cayenel) no se conoce de muertes ocurridas en él. Las pérdidas económicas por la filtración de agua desde el mar en los días posteriores no fueron menores: “INUNDACIÓN DE VARIOS LOCALES COMERCIALES AYER. Varios locales comerciales de la calle Rancagua, ubicados entre Varas y Urmeneta resultaron seriamente afectados en la mañana de ayer a raíz de la inundación de los subterráneos. Los locales anegados fueron: Agencia de la RCA Víctor, Casa Imperio, Café Central La Europea y Almacén Central. Hay fuertes pérdidas en dichos establecimientos, especialmente en la Casa Imperio, cuyo propietario había acumulado en el subterráneo su mercadería de más valor para salvaguardia de los temblores” (El Llanquihue, 2 de junio de 1960)

Bernardino Gallardo señala que en esta sección también se vio muy afectado el barrio Rosselot (actual avenida España) pero solo hubo pequeños desprendimientos de terreno. Más afectada resultó la vía férrea la que solo se restituyó varios meses después, “venía justo llegando un tren y sonaba muy fuerte y no sé qué habrá pasado después”.

Jerjes Olavarría (Terremoto Grado Máximo, 1995) describe así la destrucción en esta sección: “La costanera, por efecto del sismo mismo, y no por un eventual maremoto, era un peladero con rajaduras en su piso. Las barandas de cemento y los tablestacados de fierro se desmoronaron casi en su totalidad. El muelle de pasajeros quedó como un acordeón, cortado en su primer trecho en unos 20 metros sin poder acceder a él … Los barrios Angelmó y Modelo, la calle Rosselot, la calle Varas y Cayenel, la Costanera, los grupos habitacionales de los cerros, junto a la línea férrea, estaban siendo destruidas en su totalidad, en un estado deplorable…en el terreno de Puerto Montt se observan hondas grietas, hundimientos y desplazamientos como si fueran los mismos cimientos del globo los que hubieran fallado…”

Según Juan Leonhardt, no es conveniente la construcción de grandes edificios en esta sección: “…no hay que construir y está saturado no solo por las aguas que vienen por el ñadi sino porque es la presión del mar que hace que hayan estos afloramientos, por eso pasa todo el tiempo en calle Ancud que suba la marea, en el centro de Puerto Montt no se puede construir edificios de más de 4 pisos porque siempre va a haber presión subterránea del mar…”