Cementerios

Si bien en el decreto del 27 de junio de 1853 donde se ordenaba la fundación de la Puerto Montt no indicaba expresamente la destinación de un área específica para la habilitación de un cementerio, era costumbre que éstos se instalaran en los costados o en terrenos aledaños del lugar donde se ubicaba la Iglesia.

Sin embargo, a indicación de Vicente Pérez Rosales, el cementerio fue ubicado en la cima del cerro donde hoy funciona el colegio Arriarán Barros, alejado del centro urbano para prevenir problemas de salubridad asociadas a las labores propias de la sepultación.

En consideración a que la colonización consideraba tanto a católicos como luteranos, aún cuando éstos últimos eran mucho menos en cantidad y a que las normas de la época impedían que ambos credos compartieran un mismo cementerio

De tal modo que la autoridad adquirió el terreno que actualmente ocupa el Instituto Alemán, también en la cumbre de un cerro, cercándolo y disponiéndolo para ser utilizado por los luteranos, quedando ambos cementerios a cada uno de los lados de la actual calle Ejército (camino a la laguna de Llanquihue en la época). 

Modificación Plano Francisco Vidal Gormaz (levantado en 1859), para insertar las ubicaciones originales de los cementerios en Puerto Montt.

No hay certeza de los motivos que llevaron a la habilitación de un nuevo cementerio, situación que aconteció en 1859, en la zona alta del sector llamado Mata Verde, donde funciona actualmente el Cementerio General en calle Huasco, dividido en dos secciones; católica y protestante.

El 17 de julio de 1861 se reconocía oficialmente como el único lugar permitido para la sepultación en Puerto Montt, de tal forma que se comenzó el proceso de exhumación de los cadáveres de los cementerios originales para ser trasladados a este lugar. Actualmente, la sepultura más antigua es de John Brown, un marino inglés, con fecha de fallecimiento el 02 de febrero 1869 a la edad de 19 años, quien perdió la vida mientras viajaba en la nave al servicio de la Real armada inglesa “Topaze”

Modificación Plano Francisco Vidal Gormaz (levantado en 1859), para insertar las ubicaciones originales de los cementerios en Puerto Montt y su traslado al Cementerio General a partir del año 1859

Según se relata, los luteranos habían levantado una capilla en calle Antonio Varas con Copiapó la cual tuvo un costo de cinco mil pesos, su estilo arquitectónico se asemejaba más a las iglesias rusas que alemanas y el 24 de octubre de 1871 dicha templo fue consumido por las llamas. En un primer momento se culpó del incendio a los católicos, pero las averiguaciones que hizo el Intendente don Natalio Lastarria determinó que fue producto de un accidente por velas mal apagadas, en tanto la población sindicaba como culpable a un joven con deficiencia mental. Este episodio, que provocó una ligera aspereza entre los dos credos, llevó a la fundación de un Cementerio Católico en 1875, iniciativa que estuvo a cargo de los padres jesuitas y para lo cual ocuparon un cerro que resultaba difícil de parcelar; la nueva necrópolis albergó un panteón para la comunidad jesuita. Es necesario señalar que los alemanes provenientes de Wesfalia y Bohemia eran católicos por lo tanto sus deudos recibían sepultura en este lugar; entre ellos están los Schwerter, Rehbein, Ebel, Lafrentz, Haase, Wittwer y Meschner.

Modificación Plano Francisco Vidal Gormaz (levantado en 1859), para insertar las ubicaciones de los cementerios en Puerto Montt que se mantienen en dichos lugares hasta la actualidad.